jueves, 11 de octubre de 2007

Todo es culpa de Caroline Yessayan

houellebecq"El humor no nos salva; no sirve prácticamente para nada. Uno puede enfrentarse a los acontecimientos de la vida con humor durante años, a veces muchos años, y en algunos casos puede mantener una actitud humorística casi hasta el final; pero la vida siempre nos rompe el corazón. Por mucho valor, sangre fría y humor que uno acumule a lo largo de su vida, siempre acaba con el corazón destrozado. Y entonces uno deja de reírse. A fin de cuentas ya sólo quedan la soledad, el frío y el silencio. A fin de cuentas, sólo queda la muerte."
"Las partículas elementales", Michel Houellebecq (1998)



Si con mi anterior recomendación literaria ("Espera", de Jason) les aseguraba pasar un mal rato disfrutando de su lectura, con esta novela de Houellebecq ya pueden ir pensando en cómo van a querer suicidarse...


Ya había leído "Las partículas elementales" hace años, aunque en inglés, así que no había podido saborear sus detalles completamente. Hace unos días la redescubrí en castellano, y lo que recordaba como una novela bastante deprimente se ha convertido en una bofetada de nihilismo y de triste realidad ahí donde más duele. Leer la historia de los hermanos Bruno y Michel es cómo vislumbrar en el interior de una sociedad rota y desmembrada, en la que cada uno de nosotros tiende hacia el egoísmo más absoluto, y en la que el sexo se convierte en la única vía de escape (momentánea) de nuestro aburrimiento vital. Ni siquiera el humor (negro) de algunos pasajes nos puede salvar, según Houellebecq estamos condenados al fracaso y la tristeza. No hay escapatoria posible.

Así que, ya lo saben, si quieren deprimirse un poco con una de, en mi opinión, las mejores novelas de la pasada década, tengan cuidado de no leerlo en un momento de debilidad, o las cosas pueden acabar muy mal...


PD: a ver si le echo un vistazo a la película alemana que han hecho de la novela hace poco, aunque creo que no es demasiado fiel. También me voy a poner con "Plataforma", la siguiente novela de Houellebecq después de ésta, y con una biografía de Lovecraft un poco inusual escrita también por él.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Un autor desconocido para mí, le tendré en cuenta para mis futuras lecturas...
Echaba de menos tus publicaciones...
Saludos
I

Anónimo dijo...

La soledad, el frío y el silencio son solo un punto de vista (incluso diría un engaño)... La soledad y el fracaso son ilusiones sociales. Despertad!!

miultimodia dijo...

Gracias por escribir I, te recomiendo cualquier libro de Houellebecq.

Anónimo, sé que esas sensaciones son totalmente subjetivas y habrá quién no experimente la soledad aún estando sólo en el polo norte. Pero para mi es algo que me aterra, aún siendo una persona bastante poco sociable. Saludos.

Obradoiro dijo...

El libro es magnífico, aunque yo prefiero Ampliación del campo de batalla. De Houllebeqc me gustó todo menos el último (al menos el último que leí), La posiblidad de una isla, que precisamente, leí, va a ser su estreno en el cine como director, vaya.
Sobre la película alemana a mi me decepcionó bastante. Lo que pudo ser y no fué, vamos...

David dijo...

Gran libro con grandes reflexiones.
Yo no me depremí, será que ya eché la coraza hace tiempo, jej