Bueno, supongo que por el título habrán apreciado que es una película portuguesa. Una película de terror, sabrán algunos, que podría encuadrarse dentro del tipo de "casa encantada". La trama comienza cuando el padre de una familia lisboeta decide mudarse a una casa en el campo, heredada de sus antepasados. Una vez allí, el padre, profesor de biología y, por tanto, un científico metódico, se enfrenta con las supersticiones, leyendas y maldiciones que se cuentan y tienen lugar en el pueblo.
Así, a priori, tiene muy buena pinta. Además hacía poco que acababa de leer dos libros de Cunqueiro y me gustó el que se hablara de creencias populares en la película, ya que Galicia y Portugal tienen muchísimo que ver en esto (y no sólo en sus leyendas). De hecho, la trama podría trasladarse a un pueblo gallego sin ningún problema...
Pero, bueno, el ritmo fílmico portugués pues... es un poco lento. Con mucha paciencia se va hilando una historia interesante en la que los antepasados tienen mucho que decir. Da la impresión de que la tensión crece y crece y que todo va a estallar en un final de infarto, cuando en realidad se resuelve todo en una escena de 10 minutos y de manera un poco atropellada (yo sigo sin saber todavía el por qué de algunas cosas)
Aún así, mejor que muchas de esas películas de la nueva ola de terror (occidentales u orientales), las cuales podrían aprender de ésta a tomarse las cosas con un poco más de tranquilidad, en vez de poner una cara horrenda o empezar a desmembrar miembros para ofrecer emociones fuertes al espectador.
Enlazando con este último párrafo, he de decir que he visto hace poco el episodio de Narciso Ibáñez Serrador de las "Películas para no dormir", "La culpa", y para mi constituye un claro ejemplo de lo que echa en falta en el cine (y especialmente en el género de terror): una buena y sólida historia, que no te haga saltar en la butaca sino que te mantenga pegado a ella por el interés que suscita. Al menos en mi opinión (ya que parece que este episodio no le ha gustado a casi nadie)
Que buen rato hemos pasado todos viendo la nueva película de Bong Joon-ho, quien ya había dirigido la excelente Memories of murder (2003). Ver una película "de monstruos" bajo la perspectiva de este tipo es una experiencia curiosa, ya que es capaz de mezclar la seriedad e intensidad de una peli de catástrofes con lo absurdo y lo ridículo de cualquier comedia oriental (impresionante la escena del "funeral").
Parece mentira pero el punto de partida de la película es un caso real. En el año 2000 un empleado norteamericano de un depósito de cadáveres en Seul virtió unos 227 litros de formaldehido al río Han por el desagüe. También es muy divertida la imagen de los dos únicos norteamericanos que salen, que en la vida real fueron deportados por dedicarse a actividades para las que no habían sido avisadas las autoridades (uno trabaja en una universidad y el otro era un simple turista).
En fin, una estupenda película que recomiendo a todos para que recuperen la ilusión de ver una gran superproducción acompañada de inteligencia y originalidad (no me olvido de "Children of Men"), algo que a los norteamericanos no se les da muy bien ultimamente.
Puff, menudo bajón de jornada en el Cineuropa. Ya he conseguido el ansiado programa, al pasar por casualidad a la salida de una sesión y colarme para coger unos cuantos. Así me he enterado de que TODAS (6) las películas del tradicional maratón son en DVD... Atrás quedaron aquellas ediciones anteriores en las que hacíamos cola desde la noche anterior para ser los primeros en comprar las entradas.
Podemos sumar otros despropósitos como la ausencia de subtítulos en el subciclo de Joao Cesar Monteiro o la proyección de cortos (también en deuvedé) previo pago de 3 euros la entrada, igual que para cualquier otra película! Si no es por quejarme, que para una cosa que tenemos en Santiago pues sí, que muchas gracias, pero mejor harían en realizar algo de más calidad y mejor organizadoo, aunque fuesen menos estrenos, o yo que sé...
Y siguiendo con la decepción, pues... No es que no me haya gustado "The illusionist", me ha parecido interesante, viendo lo que hay por ahí, pero no era lo que esperaba. La historia de Eisenheim el mago no es ninguna maravilla, no espereis un guión creativo ni original ni nada de eso. Es un drama romántico contándonos la tan manida relación de chico pobre con chica rica, sólo que en este caso el chico resulta ser mago, que es lo único interesante de todo esto. Buenos muy buenos, malos muy malos... tan sólo el personaje del jefe inspector Uhl (Giamatti) resulta ser un poco ambiguo.
Lo mejor, pues Paul Giamatti y Edward Norton, por supuesto. Y poco más. Esperemos que la adaptación de "Prestige" sea más entretenida.
Curiosidades:
- Cuando veáis la película, llega un momento en el que el príncipe Leopold dice la palabra "fornicating", pero lo que en realidad dice el actor es "fucking", palabra que eliminaron doblandola por encima, para obtener la clasificación PG-13.
- Edward Norton hace algunos de los trucos que aparecen en pantalla, gracias a la ayuda del mago James Freedman, del que recibio clases.
- El personaje del doctor, del que no se dice el nombre durante la película, aparece en los títulos de crédito como Dr. Hofzinser, un mago bastante conocido en el mundillo.
El aclamado director japonés Hirokazu Koreeda, que ya había llamado la atención con sus anteriores películas After Life (1998) o Nobody Knows (2004) emprende ahora una desmitificación agradable y simpática de la figura del samurai.
El protagonista es un joven samurai, llamado Sozaemon Aoki, que tiene que vengar la muerte de su padre, por culpa de una tonta discusión en una partida de Go. Así, llega hasta un barrio muy pobre de Edo (la actual Tokyo) en el año 1702. En esa época, como bien dice un amigo de Soza, "la venganza del samurai ha pasado de moda". De esta manera, Soza , tomándose la venganza con calma, va aprendiendo útiles y maravillosas lecciones de sus vecinos y nuevos amigos, hasta llegar a convertir "excrementos en pasteles de arroz".
Esta historia se entremezcla con otra ya legendaria (y que yo no conocía cuando vi la película), la de los 47 ronin o Chushingura. Según ésta, un tal Lord Asano se vió obligado a cometer seppuku por herir a un oficial shogun en su propio castillo, supuestamente pronunciando las palabras que titulan al film, que vienen a decir algo así como "incluso más que las flores", refiriéndose al hecho de que lamentaba morir incluso más que la pérdida de los pétalos al viento (recuerden la palabra hana (flor) de "Hana-bi"...) 47 samurais sin líder (se habían convertido, por tanto, en ronin) tardaron un año en ejecutar su venganza, tal y como dicta su código de conducta o bushido. Dispersados entre la población mientras esperaban su momento, éste llegaría el 14 de Diciembre del 1702. Después de vengar la muerte de su maestro, los 46 samurais que sobrevivieron cometieron seppuku ya que habían desafiado a la ley al matar a una autoridad shogun.
Pues eso, que si pueden vayan a verla porque es de esas películas que realmente levantan el ánimo. Podría decirse que es como si Wes Anderson reescribiese a su manera "Twilight Samurai". Me quedo con esta frase:
- Un samurai que enseña a escribir letras a los niños? - Eso no puede ser bueno...